Ciclos en Las Relaciones Inter-personales y el Amor de Pareja


Hay gente que parece vivir más aprisa que otra. Decimos que están más revolucionados (ciclos o vueltas por segundo) Es evidente que los temperamentos hacen que las personas tengan una diferente sensación del tiempo, y aunque un día son 24 horas, una parte iluminada y la otra oscura, para todos, tiene diferentes repercusiones según sea cada individuo. Algunos gustan, por ejemplo, de cambiar de pareja más frecuentemente. Esto que he llamado “temperamento” (personalidad, afectos psíquicos, humor, motivación e interacción ambiental) debe tener su más honda causa, en los ciclos circadianos y metabólicos. Es decir, de la manera en que nuestros cuerpos se han acoplado a los ciclos naturales, día/noche, Verano/invierno y también, como nuestros propios procesos químicos de liberación y consumo de energía (catabolismo-anabolismo: Metabolismo) estructuran su ritmo. Todo esto deviene en CICLOS (o revoluciones, o frecuencias), que todos experimentamos. Posteriormente, del nivel biológico y fisiológico se transmiten al social y sicológico. Esto es muy evidente en la mujer y sus ciclos menstruales, pero todos tenemos estos ciclos en los que nos sentimos más o menos propensos o afectos a determinadas situaciones, como el amor, el sexo, el trabajo, el descanso, etc. Read More

DUDA; sospecha y evidencia

He aquí unas diferencias entre quien permite a su razón, mediar entre sus emociones y el mundo que le rodea, y quien con un filtro muy abierto, se conduce mayormente en base a sus sentimientos; llamense; intuiciones, deseos, afectos o/y sentimientos.
No hay nada malo en ello. Mejor dicho, resulta inevitable dejar las emociones fuera de nuestro devenir humano, pero hacerlo sin cerrar lo suficiente el poro de nuestro Filtro-Razón, puede ser igualmente peligroso y nefasto, como el pretender eliminar toda emoción.

El hecho de Dudar es ciertamente, una de las más valiosas herramientas de la lógica que permiten la construcción de la razón. Junto con la evidencia han de conformar, entre muchas otras cosas, la posibilidad de establecer “justicia” en la medida de nuestras posibilidades, de por si limitadas.

A uno de mis mejores y más entrañables amigos, le es prácticamente imposible dejar sus deseos, anhelos, intuiciones y demás emociones, fuera de su accionar cotidiano. Por fortuna es artista, y no médico.

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