Antropocentrismo

Hay quienes, como John Gray, abogan por que dejemos de considerarnos el centro de la creación, o de la importancia en el Mundo. Esto suena sensato y a lección de humildad, pero… ¿Será posible?

Da por entendido que el Teocentrismo  no es una mejor opción, cuando esta ha sido superada hace tiempo, a pesar de que las religiones son posturas casi teocéntricas. Tampoco lo hace, pero sus ensayos podrían abogar por cierto  Ecocentrismo dando por bueno, que somos parte de un sistema que abarca toda la biosfera, aunque con Gray, tampoco estoy seguro de que la vida pueda ser tomada como algo importante.

El mal del antropocentrismo según Gray está en que pensamos que el mundo y todo su contenido y contexto están ahí para nuestro uso. Y que entonces, esto ha traído en consecuencia que hayamos hecho un derroche y derrumbe ecológico. Describe a la humanidad como una especie voraz y devastadora, ocupada en aniquilar otras formas de vida mientras destruye su medio ambiente natural. (¿Así  o más Matrix?)

Esta perversa concepción del ser humano, es injusta si pensamos que no hay una intencionalidad  en el accionar humano que pudiera justificar tal cosa. Es decir, no era su propósito, y sin embargo, efectivamente se describe bien la situación. Pero, si en un escenario humanista-científico, la idea de un propósito no existe, ¿Cómo pudiera haber esta perversa intención contra el Mundo?

Podemos también decir, que no vale la intencionalidad, cuando ya se conoce y se ha cobrado conciencia lo frágil de la biosfera, y de lo responsables que hemos sido en su deterioro. No obstante, este conocimiento sobre la biosfera y de nuestra responsabilidad, en realidad no tienen más de unos 300 años. Podemos excusar a la humanidad anterior por considerarlos, inocentes e ignorantes humanos en pañales que no sabían que su mundo era finito, que muchas cosas resultan no reciclables, no renovables, ni rescatables (como el pájaro Dodo e infinidad de otros). ¿Y porque no sabían que era finito su mundo? Pues tal vez porque confiaban en una mejor vida después de la vida  en la eternidad, para cuando se acabara el Mundo, en el día del juicio final y de salvación. No sé, pero es muy posible que para cuando el Hombre se enteró y cobró conciencia del grave daño a la biosfera, y de su responsabilidad en ello, haya sido demasiado tarde para rescatarla de una inevitable catástrofe ecológica, que implique la supervivencia de miles de especies vivas, incluyendo la suya propia.

Algo similar se sugiere en el fondo de la película El Cubo, donde se esboza que todos han sido responsables en pequeña proporción del diseño y creación de aquella realidad cubica en la que están prisioneros, y que simplemente, nunca ha estado bajo el control de nadie en específico, sino inconscientemente de todos en grupo, y que ha llegado ya a un estado de deterioro generalizado que convendría por fin, someterlo a un control consiente y encaminado a componerse. Bueno, ese es el Mundo, y nuestro lugar en él.  No es culpa de nadie y de todos, y será culpa (o responsabilidad) de todos encaminarlo a un mejoramiento.

Las nuevas generaciones de humanos, ya no pueden excusarse en la ignorancia. Pero nos queda solo confiar en nosotros mismos. Esto no significa una confianza desmedida en el ser humano, que pudiera parecer una especie de fe religiosa en el hombre y su conocimiento (y ciencia). Es solo confianza y esperanza.

 Atacar al humano en sentido moral, sería como atacar moralmente al meteorito de Chicxulub por su responsabilidad en el exterminio masivo de una enorme cantidad de especies vivas, tanto vegetales como animales. ¿Tiene sentido decir que un asteroide sea malo y perverso? Bueno, hasta hace muy poco, el ser humano sabía tanto del Mundo y su biosfera como el meteorito aquel.

Un Humanista singular, Bill Bryson, en una de las últimas páginas de su libro Una Breve Historia de Casi Todo,  hace un enunciado donde hace referencia a todo esto, de una manera muy singular:

…Menciono todo esto para indicar que, si estuvieses diseñando un organismo para que cuide de la vida en nuestro solitario cosmos, para controlar hacia dónde va y para mantener un registro de donde ha estado, no deberías elegir para la tarea a los seres humanos.

Pero hay aquí un punto sumamente importante (y paradójico*): hemos sido elegidos, por el destino, por la providencia o como quieras llamarle. Somos, al parecer, lo mejor que hay. Y podemos ser todo lo que hay. Es una idea inquietante que podamos ser el máximo logro del universo viviente y, a la vez, su peor pesadilla.

Como somos tan notoriamente descuidados en lo de cuidar de los seres, cuando están vivos y cuando no lo están, no tenemos idea (realmente ninguna en absoluto) de cuantas especies han muerto definitivamente, o pueden hacerlo pronto, o nunca, y que papel, hemos desempeñado en cualquier parte del proceso…

Se desprenden varias cosas; Nótese el cuidado de no aparecer como absolutista (usando; como quieras llamarle, al parecer). Nótese que otorga posibilidad de verdad tanto al destino, como a la providencia  o a otra cosa que puedes llamarlo como quieras. Nótese que contempla la posibilidad de que esto sea –todo lo que hay– además de –lo mejor que hay-, sin decir que eso sea perfecto. Nótese que ha señalado al ser humano como descuidados, más no como demoniacos y perversos. Y por supuesto que tampoco, como un ente divino.

Creo que la crítica al Humanista científico como antropocéntrico es estéril, ya que realmente no lleva a nada. Finalmente, aunque se desplace hacia la periferia y en su lugar deje otra cosa en el centro, no será nada si no es visto a través del hombre. Hablar de centro, implica una analogía geométrica, y de ahí el esquema geométrico que puede ayudar a verlo más claramente en la figura.

Más que colocarse en el centro o no de la existencia, hay que notar que la única posibilidad de conocer y hacer consciente cualquier cosa, es hasta ahora solamente Antropo-perceptible.  

La primera pregunta sería ¿Cómo quitarnos del centro si la percepción es radial? Y la segunda sería ¿Por qué decir que es antropocéntrica, si como se ve en la figura, la percepción nunca nos coloca al centro, sino de un lado en nuestro cuadro de la realidad conocida? La percepción es asimétrica. Yo estoy desde un lado viendo el todo que está frente a mi, al otro lado.

Para redondear el mensaje de Bryson, transcribiré sus ultimas palabras en “Breve historia de Casi Todo”;

…El hecho es que no sabemos. No tenemos la menor idea. No sabemos cuándo empezamos a hacer muchas de las cosas que hemos hecho. No sabemos lo que estamos haciendo en este momento o cómo afectarán al futuro nuestras acciones actuales. Lo que sí sabemos es que sólo hay un planeta para seguir haciéndolo y sólo una especie capaz de cambiar las cosas de una forma considerada. Edward O. Wilson lo expresó con una brevedad insuperable en La Diversidad de la Vida: “Un planeta, un experimento”.

Si este libro contiene una lección, esa lección es que somos terriblemente afortunados por estar aquí… y en el “somos” quiero incluir a todos los seres vivos. Llegar a generar cualquier tipo de vida, sea la que sea, parece ser todo un triunfo en este universo nuestro. Como humanos somos doblemente afortunados, claro. No sólo gozamos del privilegio de la existencia sino también de la capacidad singular de apreciarlo e incluso, en muchísimos sentidos, de mejorarla. Se trata de un truco que sólo acabamos de empezar a dominar.

Hemos llegado a esta posición eminente en un periodo de tiempo de una brevedad asombrosa. Los humanos conductualmente modernos llevamos por aqui solo un 0.0001% mas o menos, de la historia de la Tierra…, casi nada en realidad, pero incluso existir durante ese breve espacio de tiempo ha exigido una cadena casi interminable de buena suerte.

Estamos en realidad en el principio de todo. El truco consiste, sin duda, en asegurarse de que nunca encontremos el final. Y es casi seguro que eso exigirá muchisimo más que golpes de suerte. Fin.

 

*eso lo agregue yo, perdón Bill.

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3 comments

  1. Pingback: ¿Y lo Espiritual? « SinCRONÍA conCIENCIA
  2. David Grinberg Preciado · diciembre 1, 2009

    Nuestros sentidos, limitados, olvidados, son la única herramienta, todo lo demás son extensiones de lo mismo. Y la consciencia de cada uno -que ni siquiera se alberga en nuestro cuerpo- es la única capaz de interpretar, crear, cambiar.
    Somos capaces de viajar al espacio al mismo tiempo que almacenamos armas atómicas, lo único que nos puede salvar es la consciencia de todos, hecha con la de cada uno pero a su vez independiente.

  3. Pingback: Estadística 2010 de sinCRONIAconCIENCIA « SinCRONÍA conCIENCIA

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