Juguemos a la guerra, con arte y a salvo

Se dice que es mucho más que un juego, y entonces se compara con una batalla. Sin embargo, a pesar de los símiles, no se trata de matar o morir como en la guerra, y en cambio, excita como un juego. ¿Podría entonces ser el juego de la guerra?  No, no lo es tampoco.

Estas justas, entre equipos o individuos, someten a los contrincantes a medir sus capacidades, en donde habrá victorias y derrotas. En la gran mayoría, la fuerza, la astucia, la destreza, la táctica, y ciertamente, alguna dosis de violencia se verterán en el cotejo.

Combatividad bélica, pero no es una guerra. Recreación lúdica, pero no es un juego… Es evidente manifestación cultural con cualidades estéticas que resaltan… ¿Es entonces una forma de arte? ¿Podría ser una danza?… ¿un ritual?

Entre la guerra y el juego, se distinguen los deportes, ya que conjugan batalla y diversión. Pero y… ¿Le concederemos importancia?… tal vez si primero supiéramos que los juegos preparan al hombre y otras especies, para la vida y la supervivencia, entonces al menos les consideraríamos formativos. Entre más similar a; recreo, diversión, alborozo, esparcimiento, más didáctico, convirtiéndose luego en formas de descubrimiento intra-  inter- y exo- conocimiento. En los humanos interviene con mayor poderío la función simbólica en el juego: en ellos la capacidad de hacer servir símbolos y signos para crear contextos, anticipar situaciones, planificar las acciones venideras o interpretar la realidad. El juego favorece el proceso de enculturación y surge de manera natural. Resulta indispensable para el desarrollo psicomotor, intelectual, afectivo y social, ya que con él se aprende a respetar normas, planear estrategias,  tácticas, tener metas y objetivos.

Muchos son los deportes que se ha inventado el Hombre. Unos prevalecen, otros coexisten y muchos otros han desaparecido en sentencia evolutiva Dawkiniana,  cual memes sometidos a la selección sociocultural, donde los motivos, como sabemos, no resultan de ser mejores o peores, más o menos divertidos. Sino de una suma de factores y azares  multi-dimensionales.  Y en todos se observan las virtudes que el juego deportivo tiene…. sin embargo, citando a Villoro en Letras Libres  

“…un deporte colectivo tenía ventajas sobre los individuales: hay algo muy fuerte en ese modo de sentirse parte, aliado con otros en busca de lo mismo. La sensación de armar algo más importante que uno en esa suma: la última tribu. Y, desde el punto de vista del espectador a punto de convertirse en hincha, es más fácil identificarse con un equipo que sigue siendo el mismo más allá de los cambios de hombres.”

La belleza del juego en grupo te convierte en parte de un ente mayor, y aunque los egos individuales no se extinguen, el colectivo es lo primordial. Si se alcanza a sentir la fraternidad entre humanos, los equipos deportivos son un laboratorio perfecto.

Puedes sentirte órgano de un cuerpo, partícula de un átomo, espada de un guerrero, brazo de un Titán, ojo de un Cíclope, clave de un arco, flecha de un arquero, neumático de un f1, alfil de un rey, tentáculo de un calamar, coral de un arrecife, engrane de un reloj, alguien en una Humanidad… Es este laboratorio donde en forma salva, se puede experimentar una batalla, una danza espontánea, una fraternidad, una victoria o derrota épica, un funcionamiento colectivo, una empresa conjunta, una comunicación corporal…   

Como suele suceder en toda forma de organización, las asociaciones deportivas están llenas de defectos. Las fobias y las preferencias deportivas se pueden derivar de este accidente periferico; publicidad, corrupción, exageración pasional, burocracia, etc.… pero la esencia del juego deportivo no tiene la culpa de esto. Y también además, Los afectos deportivos suelen derivarse de cómo nos va en el circo. No obstante a esto, las virtudes del juego son inalienables.

Por equis o zeta razones, la selección socio-cultural ha colocado hoy a uno de estos deportes en la cima de la popularidad. Villoro y otros exploran, de manera más que suficiente,  las posibles causas históricas e intrínsecas de esto, y se puede leer en ¿Por qué el futbol?  , y hasta este punto, yo había hablado de todos los deportes de conjunto en general.

Ahora, cual común y corriente partícula que soy,  me uniré a un ente mayor, en una fiesta que comparto con muchos en el Globo… mientras otros,  le tolerarán.

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2 comments

  1. M G · junio 11, 2010

    Gonzalez Iñarritu en el Universal:

    “….El director de cintas como ”Amores Perros”, ”21 Gramos”, ”Babel”, quien se confiesa seguidor ”incondicional” de la selección mexicana, dijo que el futbol ”es una experiencia tribal, comunitaria y global al mismo tiempo”.
    ”Detrás de éste hay muchos sueños e ilusiones pero en ocasiones también muchas frustraciones, odios y nacionalismos. Es un fenómeno social y antropológico” y por esto es capaz de unir y separar a gentes de diferentes culturas e idiomas….”

  2. M G · junio 22, 2010

    Un cascarita arqui!

    Arquitecto… mejor no juegues en la obra. Lo suyo, lo suyo… no es el Futbol

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