El caminar de una mujer, erotismo vs pornografía

Sin ánimo de frivolizar, hay aquí un serio efecto de hipnosis… Es una buena manera de ejemplificar la diferencia entre erótico y pornográfico. Este primer video muestra el cuerpo desnudándose de una mujer caminando en dibujos. En la extensión de la entrada hay otro video con sexualidad explícita y un efecto de censura intencional. ¿Cuál resulta más excitante? ¿Cuál es más erótico o pornográfico? ¿hay un línea en la que se entiende como vulgar?

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Sinopsis

Figura_humana_eugenio

En un estado fallido, y zonas de excepción soberana en la que vivimos (2012), como opinan algunos, se abren espacios hasta para la ficción. Lo terrible, pero también lo deseable, se vislumbran por ahí permitiéndose así un escenario factible dentro de un marco imaginario. O viceversa, un escenario imaginario dentro de un marco factible, y creíble.

En ese marco, al menos de incertidumbre, se narra una historia que pretendiera ser un ab ovo (desde el huevo) para lo que después sería una exhaustiva obra teórica sobre arquitectura, pero que aquí se cuenta solo la peculiar historia sobre los artífices, que tras siglos de gestación, finalmente le dan término.

No sin la evidente intención, se hace bajo las motivaciones de un realismo mágico, y otras influencias del campo del arte y la arquitectura, como la de Paul Valery en Eupalinos. Podría ser como el Howard Roark de Ayn Rand, pero en versión latinoamericana.

Se recrea un poblado cuyas arquitecturas construyen las experiencias del personaje, quizás pretendiendo hacerlo como las calles de Comala lo hacen con Pedro Páramo; las de San Petersburgo lo hacen con el Roskalnikov de Dostoievski; o las de Dublin lo hacen con el Leopold Bloom de Joyce; y como las de Alejandría con el Darryl de Durrell. Lo cierto es que, para aquel que gusta de recrearse en las descripciones del entorno construido, encontrará material para echar a volar la imaginación.

Todo parte de la creencia en que existen quince extensos libros, o tratados de arquitectura, que fueron inspiración de un gran maestro, pero que han sido sus discípulos quienes le escribieron, como sucedió con Sócrates. Primero por un hombre de Dios (San Jerónimo), y luego por el esperado Mesías, como suele anhelarse en las mitologías. Ésta es la historia de cómo llegaron hasta este último para completar la obra. Sin embargo, es solo eso, un relato que viene acompañado por quince breves tesis que resumen cada libro del Arquifante.

Se espera que esos libros salgan a la luz algún día…