liberandose

Batalla perdida, o misión cumplida

Hay que ver la cantidad y cualidad de vicisitudes suscitadas en un breve lapso trabajando en una obra con tiempos apresurados. Los errores versus los horrores, de atención unos y de personalidad otros, que mantienen o expulsan a un miembro, que cuando menos era entusiasta.

No voy a mentir, soy responsable, consciente e inconsciente, tanto de esos errores como de los horrores, pero tampoco he de sentirme el Judas o que fue como mi Waterloo.

Todo parece indicar que lo que fue un error, consciente y de personalidad, fue el haberme tomado como términos de contratación, únicos y definitivos, los términos verbales expuestos por el director general de la empresa que me solicitó personalmente. Pensé que se justificaba hacerlo, consciente y vehementemente, pues eso era la razón por la que el trabajo me atrajo, y por las que acepté el compromiso del puesto a ocupar.

Verbalmente recuerdo que tales términos fueron estos:

Necesitamos a alguien con la capacidad de dar soluciones con sentido y buen gusto arquitectónico, impromtu e in situ’. (En sitio y el momento).

Y así me dispuse, sin prever que tal cosa resultaría problemática con las piezas que estaban encargadas del diseño a priori en el equipo, pero sobretodo con el franco, brutal e irremediable encontronazo de trenes que los egos y las personalidades estaban por detonar.

Se manifestaron diversas cosas antagónicamente:  Read More