Cinco Ideas sobre el Cambio Tecnológico

1. La tecnología da y la tecnología quita. Todo cambio tecnológico implica un compromiso. Por cada ventaja que nos ofrece, siempre hay una desventaja, y en ocasiones las desventajas pueden llegar a superar en importancia a las ventajas. La pregunta “¿que va a hacer esta nueva tecnología?” no es más importante que la pregunta “¿que va a deshacer esta nueva tecnología?”. De hecho, esta última cuestión es más importante, precisamente porque casi nunca se formula.

2. Las ventajas y desventajas de las nuevas tecnologías nunca se reparten equitativamente. Toda nueva tecnología beneficia a algunos y perjudica a otros, y también puede haber algunos a los que no les afecte para nada. Las preguntas que debe plantearse cualquiera interesado por el cambio tecnológico son: ¿Quienes se van a beneficiar del desarrollo de esta nueva tecnología? ¿Qué grupos, qué tipo de personas, qué tipo de industria? Y por supuesto, ¿a qué grupos de personas va a perjudicar? Siempre hay vencedores y perdedores en el cambio tecnológico (y los ganadores siempre intentarán persuadir a los perdedores de que también ellos son ganadores).

3. Dentro de toda tecnología se esconde una idea-fuerza, a veces incluso dos o tres ideas-fuerza. Estas ideas se ocultan a menudo a nuestra vista porque son de naturaleza algo abstracta. Pero esto no significa que no tengan consecuencias prácticas. El viejo dicho: “a un hombre con un martillo, todo se le vuelven clavos” podríamos convertirlo en una regla: a una persona con un lápiz, todo le parece una frase; a una persona con una cámara, todo le parece una imagen; a una persona con un ordenador todo le parecen datos. Esto es, en esencia, lo que Marshall McLuhan quiso decir cuando acuñó la frase: “el medio es el mensaje“.

4. El cambio tecnológico no es aditivo, es ecológico. ¿Qué ocurre si vertemos una gota de tinta roja en una jarra de agua clara? ¿Tenemos agua clara o agua clara con una gota de tinta roja? Obviamente ninguna de las dos. Tenemos una nueva coloración en todas las moléculas de agua contenidas todo el agua contenido en la jarra. Esto es lo que ocurre con el cambio tecnológico. Un nuevo medio no añade algo, lo cambia todo. Las consecuencias del cambio tecnológico siempre son amplias, a menudo impredecibles y en su mayor parte irreversibles.

5. La tecnología tiende a hacerse mítica, en el sentido que fue usado por el crítico literario francés Roland Barthes. Utilizó la palabra “mito” para referirse a la tendencia común a pensar en las creaciones tecnológicas como si fueran creaciones divinas, como si formaran parte del orden natural de las cosas. Tendemos a pensar que el alfabeto, por ejemplo, no es una invención humana. Y así ocurre con muchos de los productos de la tecnología. Coches, aviones, televisores, películas, periódicos, etc., han alcanzado el estatus mítico en el sentido de que son percibidos como regalos de la naturaleza, no como artefactos producidos en un contexto histórico específico. Es peligroso que una tecnología se haga mítica, porque entonces es aceptada como es, y no es fácilmente susceptible de modificación o control. Nuestro entusiasmo por la tecnología puede volverse una forma de idolatría y nuestra creencia en sus beneficios puede ser un falso absoluto.

Fuente: Pseudopodo 

Realidad Multimedia

Se dice que en estos nuestros tiempos modernos estamos expuestos a una tremenda incidencia de estímulos sensoriales. Nadie parece dudar tal afirmación. La radio, la televisión, la computadora, el internet… la multimedia.

Me ha surgido la duda de qué tanto es mayor, o en dónde radica lo exponencial de tal efecto, ya que si somos honestos, la realidad anterior a esta “multimedia” ya nos venía en la misma multiplicidad de incidencias. Es decir, todo momento ha venido igualmente acompañado de sonido, imagen, olor, sabor y háptica. Sin embargo, las combinaciones parecen cambiar las cosas. Parece que el volumen, la diversidad, el contraste, la cantidad… cuentan haciendo la diferencia. Veamos; la diferencia de estar ante una cascada, ruidosa y colorida; a medio día con la luz del Sol brillante durante 90 minutos en la que recorremos un camino entre árboles frente a ella, en compañía de tu novia Estela, cuyos besos son una maravilla. Esto contra una sucesión de imágenes dentro de una sala cerrada que proyecta una cinta de la ruidosa cascada combinada con una obra de Beethoven, y una poesía de Borges… en compañía de un whisky en las rocas, o un café colombiano con extracto de vainilla; y a lado de tu novia Estela, cuyos besos son una maravilla.

Nada ha cambiado. Todo radica y depende de la Estela a través de la que se mire.