La Injuria Virtual vs el Circo Romano

Tuve un intercambio, donde el medio fue una red social (Tw). Son curiosas las cosas que en tan breve se pueden implicar, y especialmente donde la comunicación es el tema de fondo.

Hicimos apenas trueque de tres por tres enunciados. La transacción de ideas, en comunicación podría describirse así:

  1. Hubo una fuente o emisora de un mensaje que también funciona como estímulo.
  2. El Canal o medio fue una red social;
  3. Va direccionado a todos, o solo a si misma; o a nadie en especial, o a todos en especial. O a todos estos por igual;
  4. El receptor es múltiple, pero;
  5. Una vez decodificado, hay reacción y se da una retroalimentación, o respuesta, iniciándose un intercambio en ambos sentidos, en una totalidad de tres idas y vueltas.
  6. A este proceso se le suman el referente y el ruido, naturales en todo proceso de comunicación.

El intercambio fue:

ALMA:  Las redes sociales trajeron una epidemia mental muy pinche: la de corregir la plana —por escrito y bajo el anonimato de la manada— a cualquiera que no piense como nosotros. A ver hasta dónde llega esta enfermedad que un día será nuestra vergüenza generacional.

MAX:    En las redes sociales no hay nada nuevo, solo un megáfono de mayor alcance. Piénsalo.

ALMA:  No coincido, la perversión digital sí es nueva. Antes para pelear arriesgabas el cuerpo, o el nombre y la reputación, ahora una jauría sin cuerpo y sin identidad puede empeñarse en destrozar a otro en cuestión de 20 minutos.

MAX:    A ver, ¿y la jauría sin cuerpo a destrozarte en 20 min no equivale a arriesgar el cuerpo, el nombre y la reputación por igual?

ALMA:  No, claro que no. Echa ojo a estos dos títulos: “¿Es necesaria la vergüenza?” de Jannifer Baquet y “Humillación en las redes” de Jon Ronson. Revisa los casos, no es lo mismo ni siquiera que el circo romano, la perversión cambió por ser virtual. Saludos.

MAX:    Los checo seguro, gracias

La fuente (Alma) afirmaba que la enfermedad descrita era traída, —a lo que yo entiendo más bien que es trasladada desde otro lugar y no originada aquí—, por el medio de transmisión de las redes sociales (digitales) —mismo que se está usando para expresar la queja.

Respondo en otras palabras, que no estoy de acuerdo, que me parece que el mal no reside en el medio como, en cambio, sí la magnitud de este: no hay nada nuevo, solo un megáfono…

A esto responde la fuente en desacuerdo, sin embargo lo hace manifestándose con un silogismo contradictorio, aunque sé que intenta reafirmar que el mal reside en el medio utilizado (red social digital).

La contradicción se manifiesta al enunciar dos casos, en correspondencia al “antes y después” del nuevo medio tecnológico, en donde por igual se desemboca a la misma consecuencia: destrozar la reputación a un posible individuo, así sea en 20 minutos o más, se arriesgue el cuerpo directamente, o no.

Así se lo manifiesto en mi respuesta, a lo que da punto final mediante un último mensaje con un intento de confirmación académica (confirmation bias) de su postura aludiendo a dos fuentes bibliográficas (¿Es necesaria la vergüenza?” de Jennifer Baquet y “Humillación en las redes” de Jon Ronson). Enseguida después, se despide con saludos.

Yo, agradecí la información bibliográfica.

No he leído a Baquet porque no la he encontrado, pero sí a Jon Ronson de quien vi el video en su conferencia de TED. Me pareció muy bueno.

Todo esto viene también, como casi todo efecto de comunicación, contextualizado dentro de un cosmos más grande. Las campañas políticas están produciendo una exageración de los efectos negativos de la comunicación entre humanos, siendo testigos por ejemplo, del despido de un periodista por lo que pareció ser una incitación a la violencia. (Que por supuesto, pienso que el juicio social que se le vino encima fue bien buscado).

Otros comunicadores (Curzio y Cassar) se pronunciaron condenando esta misma posición de la que Alma se queja. Incluso, Curzio aporta a otra fuente, muy acreditada, que es Zigmunt Bauman y sus críticas al mundo nuevo, ese al que ha bautizado como líquido. Creo que el mismo Bauman, aún desde su usual pesimismo ha dejado claro que tanto los defectos como las virtudes, han existido en la comunicación desde antes que llegarán los medios masivos de comunicación, y que, como ya había dicho McLuhan, los medios agregan algo a estas virtudes y defectos, (incluso insinuando que el medio es el mismo mensaje). Por lo pronto: sabemos que se agrega magnitud, que por supuesto, tiene efectos cualitativos y no solo cuantitativos. Hacen difusa la fuente, pero no el mensaje; fortalecen su efecto o lo debilitan injustamente… pero la raíz del mal, como también de la virtud, están en la comunicación per se.

Lo sucedido en el caso que Jon Ronson expone en TED es terrible, pero así sea este caso o lo que puede suceder dentro de un salón de clases con 20 individuos en contra de alguno de ellos, puede ser igualmente terrible, y con causas y efectos muy similares; prejuicios, críticas, errores de percepción, fobias irrelevantes, y luego, tristeza, exclusión, depresión por parte de la víctima. Las burbujas son de distinto tamaño, eso sí.

Además, la mayoría de las veces, se originan tremendas bolas de nieve originadas de una nimiedad, como un malentendido, así sea de forma o de fondo. Y baste ver este breve intercambio como ejemplo: yo entendí que Alma decía que se trasladaba el mal a través del medio, por lo que solo yo estaría reafirmando lo que decía. Sin embargo, ella lo toma como desacuerdo y lo refuta, en mi parecer con una contradicción que me deja más confundido. Finalmente, la comprendo y en realidad estábamos más de acuerdo que desacuerdo. (Los estudiosos de la lógica y lingüística lo explicarían mejor).

Los surgimientos de tecnologías en la comunicación no han resuelto todo problema que la comunicación tiene, y sobre todo, el pensamiento y las relaciones humanas. Las redes sociales en el internet, tampoco. Conviene darle un repaso a estas cinco ideas en torno a la tecnología que puse recientemente en una entrada anterior. Son breves, pero concisas y muy claras.

¿De qué sirve hacer esta distinción? Sirve para entender que debemos y tenemos que aprender a convivir con estas tecnologías para presumir que llegaremos a domesticarlas, pues la única alternativa es una regulación autoritaria, tiránica y dictatorial del uso de la libertad de expresión.

Una vez más, creo que la libertad nos hará sabios, y no al revés… pues todavía no hay sabios que puedan hacernos libres.  

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