IDEAS PELIGROSAS

El adoctrinamiento de la Plutocracia

Advierten y reclaman unos de no dejarse de los adoctrinamientos de los otros, y no han visto que su reclamo es muy probable de serlo también.

No extraña que en la confrontación de las ideas se llegue al intento fanático de la instrucción y adiestramiento de las ideas a través de la educación y la propaganda. La historia es testigo de que primero la religión y luego el Estado, han sido los principales promotores de estos. Se les suma también, cualquier grupo que pueda tener los medios de encausar recursos y esfuerzos para hacerlo como la iniciativa privada, y en especial la plutocracia, quienes también participan en formas de adoctrinamientos masivos sin que se hable mucho de ello.

Sin embargo, para nadie es un misterio que hoy padecemos de un embate mediático de diversas formas, que publicitan, favorecen, promueven, y enaltecen el sistema económico y político que ha dominado los últimos tiempos el mundo y especialmente occidente. ¿No es esto una especie de adoctrinamiento?

Si no lo es, sus efectos son los mismos, produciendo prejuicios; temores infundados; y razonamientos sin lógica concluyente. En particular me refiero al evidente prejuicio que se le ha venido inculcando al socialismo y al comunismo, donde se asocian equivocadamente con casos fallidos que, si bien pudieron algunos tener origen en sus ideas, terminaron por desviarse y motivarse de otros factores, desvirtuando por completo sus valores. Lo único cierto es que promueven ideas que no son convenientes al sistema dominante mencionado.

Sucede justamente lo que con la idea de Dios, que en su nombre se han cometido las atrocidades más terribles, siendo que es el hambre de poder, las ambiciones desmedidas, y la inmoralidad, las verdaderas motivaciones. Igual que con Dios.

Pero; comunismo es un ideal filosófico, por ende utópico, donde la madurez de la conciencia es tal que encontraría su paz y felicidad sin necesidad de jerarquías sociales, ni propiedades exclusivas, pues todo pertenecería a todos. ¿Quién necesita una riqueza si lo tienes todo en la vida?… Y el socialismo es el conjunto de todas aquellas mociones y medidas dirigidas a compartir y avanzar de manera lo más grupal posible que de manera individualista. Estas medidas podrían estar o no, encaminadas a la utopía comunista, pero son factibles de aplicarse ya en la realidad capitalista en la que vivimos, como se hace en algunos países con políticas tanto sociales como capitalistas, fuertes.

Y ya, eso es todo.

Lo relevante es que en círculos supuestamente letrados, cultos y de élite minoritaria, se manifiestan en su contra casi como si se tratase de asuntos demoníacos. Ser socialista, o comunista ante ellos es casi sinónimo de criminal, asociándole por el lado de los líderes con autócratas dictatoriales, tiránicos y déspotas, y por el lado de sus seguidores con ignorantes, flojos, y faltos de la más elemental visión.

Por lo tanto, contra los primeros corresponde cerrarles el paso a como dé lugar, y a sus seguidores, que resultan ser la mayoría, corresponde que hay que tomar las decisiones por ellos pues, en su criterio, no se les considera capaces de decidir bien. Es decir que hay además una sensación de clase superior (física, moral e intelectualmente).

Es tal el efecto nocivo creado sobre la idea de socialismo y comunismo que parece que eliminar los prejuicios que los desfiguran resulta ya casi imposible.

Por lo que dice John Gray en su libro titulado Misa Negra[i], al parecer, igual que muchos rasgos de la cultura occidental, deriva también de la conceptualización religiosa, específicamente cristiana, en donde el hombre es pecador por nacimiento y debe ganarse el cielo, o se ganará el infierno en su defecto.

Así, se ha llegado a que el capitalismo en boga, comandado por esa élite minoritaria, haya normalizado dos cosas: que el individuo va sobre el grupo, y el pensamiento de que el individuo es malo al nacer y debe ganarse todo a través de su vida. Y con todo me refiero que desde su dignidad.

Por esto es que esta élite no cree que la gente sea buena, ya no digamos inteligente. No confía en ella y cree que debe de comandarla. Resulta también, que cuando ha tenido su oportunidad, lo ha comandado sin precauciones por la precaria condición socioeconómica de la mayoría de la gente, aquella de la que desconfía, y de paso, tampoco por el medio ambiente.

A cambio, utilizando instrumentos mediáticos ha hecho creer dos cosas: que el individuo está sobre el grupo y que si no ha logrado superarse ha sido por su propia culpa; su falta de capacidad, o entereza y dedicación a su trabajo cualquiera, que en su mayoría son una esclavitud disimulada, al grado de hacerla voluntaria.

Si las posturas socialistas tienden al grupo; la sociedad; y a la suma de individuos, la postura contraria ha promovido la individualidad llevando el ego al éxtasis. El individuo es importante y la diferenciación de sus valores en la sociedad son buenos pero no en detrimento de uno por los otros. El bienestar del individuo NO debería ser posible a costa del malestar de los demás, y es cuando la postura individualista cae en conflicto.

Esta discusión es un asunto de un par de dualidades: empatía/egoísmo y equidad/desigualdad. Lo primero influye a lo segundo. Si se tiende a la empatía por los demás se aspira a una reducción de las diferencias, o sea, una tendencia a la igualdad. Si no se tiende a la empatía, y se enfatiza el individualismo, la desigualdad no parece ser un problema.

Ni el planeta ni la demografía actual, resisten sobreponer el individualismo indiferente, esto es definitivo. Y sin embargo, los ideales de izquierda se pronuncian en contra de imponer su agenda de manera forzada y violenta (incluyendo la ilegalidad como forma de violentar). Cuando no es así se están usando estos ideales como cuando en nombre de Dios se hacen cosas para satisfacer otros objetivos que nada tienen que ver con socialismo.

Sea cual sea, se sabe que el adoctrinamiento hace que personas buenas hagan cosas malas, ya que esto hace creer a quien lo padece que está totalmente en lo verdadero, lógico y correcto, creándose una especie de mantra del buen samaritano. (Por ej. playera fifí)

El buen samaritano de derecha es capitalista, y cree que es cuestión de actitud, voluntad, fe y que con su arduo trabajo se ganará por lo menos su dignidad, por lo que también, darle dinero a la gente que no tiene le quita la oportunidad de ser digno. Se lo deben ganar, así sea haciendo los trabajos más indignos y peor remunerados. Esto no es justo, y no es cierto que la dignidad humana dependa de esto, ni que vivamos en un mundo justamente organizado para que con solo echarle ganas se arreglen los problemas. A eso se le ha llamado la falacia del echeleganismo.

El buen samaritano de derecha cree que es muy mala idea darle dinero directamente a la gente pues sabe que la falta de criterio y situación no le permitiría hacer el uso indicado del dinero, por lo que debe una elite manejar estos recursos a través de programas, derechos y garantías en su beneficio. Este buen samaritano no puede ver y aceptar que estas sean medidas socialistas, cuando sí lo son.

El buen samaritano de derecha se cree el cuento de que el derrame económico dado en las fábricas del auto carísimo que compra, hace dignas las vidas de los trabajadores de toda la cadena productiva, así sea una esclavitud simulada, y además así se contamine el ambiente como resultado del intenso intercambio comercial global. La preocupación ambiental es socialista por su enfoque grupal y asociativo, y no individualista.

El buen samaritano de derecha cree que ese régimen capitalista que le cobra impuestos y distribuye equitativa y justamente los recursos para que se le garanticen todos los servicios públicos como salud, educación, habitación y despensa… el samaritano cree que eso NO es un socialismo. Noticias: Esto es un socialismo capitalista, o un capitalismo con fuertes políticas sociales. (Como en los países escandinavos).

El buen samaritano de derecha cree que las empresas ‘dan trabajo’ cuando siendo precisos es una dinámica de oferta y demanda desequilibrada donde se compra el trabajo buscando la máxima ventaja, abusando de la inmensa oferta y diminuta demanda (oligopsonio).

El buen samaritano de derecha cree que bajo ese régimen capitalista pero también neoliberal, no existe la necesidad de contar con servicios públicos de nada, pues todos mientras no sean unos flojos, ganarán lo suficiente para cubrir todas las cuentas por su cuenta. Esto NO es cierto, porque esto no es cuantitativamente posible con las remuneraciones tan bajas que predominan en los mercados laborales.

El buen samaritano de derecha cree, por miedos infundados, que el socialismo consiste en arrebatar la riqueza de la gente rica para dársela al flojo, convertirlo en pobre también, y vivir bajo el yugo de un dictador tiránico. Esto NO es socialismo, y mucho menos comunismo. Los ideales socialistas suponen que la cooperación es una motivación propia y democrática de los individuos de bien, y no una imposición.

El buen samaritano de derecha cree fehacientemente que las instituciones autónomas constituyen verdaderos contrapesos democráticos, y jamás concederá que podrían estar contaminados y coludidos con intereses de la élite, porque son la élite. Para que sean contrapesos reales hay que desligarlas tanto del gobierno, como de cualquier otra élite.

El buen samaritano de derecha cree que el buen samaritano de izquierda está infectado de una ridícula suspicacia y desconfianza sustentada en teorías paranoicas de conspiración, acerca de grupos e individuos que maquinan en contra de las mayorías para lucrar mediante el abuso de su trabajo y recursos. Por esto mismo tampoco considerará nunca sensato implementar una defensa contra esos poderes llamados fácticos, así pueda estar demostrado como el saqueo y explotación de los grandes emporios nacionales[ii] e internacionales, se aprovechan de esto.

El buen samaritano de derecha, curiosamente, se hace más sensible ante la corrupción, la ilegalidad, e inseguridad cuando el gobierno en turno es adverso (de izquierda), pues cuando no es así está menos preocupado a pesar de la inquietante existencia de los tres mismos males.

El buen samaritano de derecha cree que el buen samaritano de izquierda está usando ideas socialistas  pero que en realidad son siempre un encubrimiento populista de un líder malvado que lo único que busca es el poder por el poder. No podemos decir que no haya sucedido así, y nunca estaremos exentos de que vuelva a suceder, pero aplica en cualquiera de los sentidos, pues…

El buen samaritano de derecha cree  que NO hay dictaduras de derecha liberal y neoliberal, que han simulado ser democracias, pero que en realidad han sido déspotas autocracias dictatoriales y cleptócratas, que también se conocen como oligarquías en manos de la plutocracia, igual o más demoniacas que el prejuicio de su análogo contrario. Simulando elecciones libres, relevos al mando, y acallando con violencia a sus detractores.

*                       *                        *

Las doctrinas son ideas y quizás sean más poderosas que los mismos poderes fácticos. Por eso el adoctrinamiento es peligroso. Una idea de estas es la idealización de la riqueza ilimitada y anhelo obsesivo que se supone está al alcance de cualquiera.

El sueño americano, entre otras cosas, desató las posibilidades de riqueza que habían estado medio contenidas por la época de las revoluciones, y lo convirtió en ideal estandarte del buen samaritano. Hoy, la ilusión de la supuesta posibilidad de hacer riquezas ilimitadas, alimenta el ego del imaginario individualista. Y si no se cree así, es porque se es un tonto mediocre, que automáticamente al solo pensarlo se está auto-descalificando de lograr tal ideal, como quien de sólo tener malos pensamientos se aleja de Dios.

Si salir de la pobreza no garantiza la eliminación del espíritu criminal, es gracias a este ideal de enriquecimiento glamoroso y glorificado, que equivale al paraíso celestial de la religión. En gran medida, el crimen está motivado por este ideal tan exaltado de la riqueza individual obsesiva, que lo convierte en su motor.

Este exaltamiento de la riqueza individual obsesiva se ha convertido en la primera razón del crimen común y organizado. No son la impunidad, ni la pobreza sus primeras razones, pues éstas son más bien consecuencias. No se hace crimen por ser pobre, o/y por la impunidad… la esencia del crimen es la idealización obsesiva por el paraíso celestial de la riqueza.

*                       *                        *

El buen samaritano de derecha cree que el buen samaritano de izquierda es y piensa motivado por la envidia (pecado cristiano), y puede ser. Lo que confirma que es ese mismo anhelo por la riqueza el motivo de nuestros conflictos. El codicioso se considera merecedor de todo lo que anhela por considerarse mejor que el prójimo.

Todo el discurso de los —varios— libros de Zigmunt Bauman[iii], asociados con el planteamiento de la liquidez de nuestra realidad, es una análisis crítico a este adoctrinamiento por la idealización del consumismo, factor indispensable en la obsesión por la riqueza, que nos hace sentir vacío existencial en relación a las posesiones materiales.

Es deseable erradicar la idealización obsesiva por la riqueza. Está bien tener lo suficiente, y más que lo suficiente, incluso mucho más, pero no tanto más e idealizarlo obsesivamente como si fuera fuente de lo bueno como el cielo, sensato e inocuo, porque no lo es. No lo es ni por la sociedad, ni por el ambiente.

Bajo esta premisa es que tenemos ciudadanos soldados en una competencia destructiva, tratando de eliminarse unos individuos a otros, y no en una competencia colaborativa, donde unos apoyen y se apoyen con los demás para juntos ir hacia arriba.

A continuación, un Video y un texto gráfico utilizados como medios de adoctrinamiento anti socialista, comentados por JP y Max.

*                       *                        *

[i] John Gray, MISA NEGRA, La Religión Apocalíptica Y La Muerte De La Utopía, Trad. Albino Santos Mosquera, Ed. Sexto Piso. 2017

[ii] Viridiana Ríos, LA ÉLITE TROPICAL, El País, 02-12-2019, Opinión.

[iii] Zigmunt Bauman, MIEDO LÍQUIDO Sociedad contemporánea y sus temores, 2007 Espasa Libros, S. L. U. Barcelona, España, Paídos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s